miércoles, 1 de agosto de 2007

Para todos

Para los gordos, para los flacos, para los altos, para los bajos, para los que ríen, para los que lloran, para los optimistas para los pesimistas, para los que juegan, para las familias, para los reyes, para los magos, para los responsables, para los comprometidos, para los naúfragos, para los de allí, para los de aquí, para los que trabajan, para los románticos, para los que te quieren, para los que no te quieren, para los que te quieren mucho, para los que te quieren poco, para los bronceados, para los nudistas, para los supersticiosos, para los originales, para los calculadores, para los sencillos, para los que leen, para los que escriben, para los astronautas, para los payasos, para los que viven solos, para los que viven juntos, para los que se enrollan, para los que besan, para los primeros, para los últimos, para los hombres, para las mujeres, para los niños, para los que dejaron de serlo, para los precavidos, para ella, para él, para ti. Para los músicos, para los transparentes, para los que disfrutan, para los fuertes, para los que se superan, para los que participan, para los que viven, para los que suman, para los que no se callan, para los humildes... en definitiva esta página web dedicada al uno, es para nosotros: TODOS LOS QUE SOÑAMOS SER COMO ARCONADA.
Para los que volamos junto a él, para los que vibramos con las dos Ligas, para los que lloramos de alegría por la Copa del Rey de Zaragoza, para los que lloramos de tristeza con la Liga que se escapó en Sevilla, para los que incrédulos vivimos en el Bernabéu como se nos iba la Copa del Rey del 87, para los que aprendimos del uno, para los que nos hicimos porteros por él, para los que Arconada es algo más que el nombre de un futbolista genial, para los que nos pusimos su clásica camiseta negra y celeste, para los que le defendimos tras el Mundial 82, para los que no ven más allá en la polémica de las medias blancas, para los que nos quedamos con una trayectoria ejemplar y no con un fallo puntual. Para todos los que se identifican con estas líneas. Para todos nos regaló Dios al portero de los guantes de oro: Don Luis Arconada Echarri, el Tigre del Igueldo.

sábado, 21 de julio de 2007

Atardecer en la Concha


Atardece en San Sebastián. El sol se va marchando a casa a la espera de un nuevo día mientras que en la playa de la Concha un grupo de niños juega a la pelota hundiendo sus pisadas en la arena con interminables carreras sin importarle que la llegada de la noche casi ni les permita divisar el balón con claridad.
Entre los chavales destaca un joven que juega de portero ataviado con los colores de la Real Sociedad, el equipo de su tierra: un jersey azul con el cuello y los puños blancos.
Mientras que sus compañeros de juego persiguen el balón, en la cada vez más removida arena de la Concha, el joven meta no para de dar órdenes organizando la defensa y dando muestras de su carácter y capacidad de mando, mientras que en su mente transforma la arena de la playa donostiarra en el césped del vetusto Atocha. Pisa casi de puntillas, mimando con cariño el imaginario verde mientras que fija con seguridad y firmeza los guantes sin perder de vista el balón.
La oscuridad obliga casi a poner el punto y final del partido cuando uno de los rivales del guardameta suelta un potente chut que se dirige con firmeza a la imaginaria escuadra de la portería formada por dos partes superiores de un chándal que hacen de postes.
En ese instante el portero da un par de pasos hacia su derecha, y como si con unos gigantes muelles se impulsara, vuela de palo a palo mientras que sus rivales comienzan a levantar los brazos para celebrar el gol. Pero cuando el tanto del empate parece una realidad, aparece la mano salvadora del meta que envía el balón a córner ante la impotencia del delantero rival que viendo la parada del joven portero se arrodilla sobre la arena mientras que se lleva las manos a la cabeza. "No puede ser, esto no es un portero" comenta cabizbajo.
Tenía razón: No era un portero, era Arconada.

jueves, 19 de julio de 2007

Luis, tu padre es el mejor


"He entrado en tu web del 1 y casi me pongo a llorar con tus mensajes en el papel del 1. Todavía no me doy cuenta lo que significa para ti mi padre". Quien firma este mensaje que llegó ayer a mi móvil no es otro que Luis Arconada Lamsfus, o lo que es lo mismo el hijo del gran Luis Arconada.
Luis Jr. no vivió, por su juventud, la grandeza, respeto y admiración que provocaba, y provoca, su padre para todos los que tuvimos la fortuna de verle jugar en directo, para aquellos a los que nos enseñó que el hombre, pese a no tener alas, también puede volar.
El hijo del uno se dedica ahora, al igual que un servidor, a emular las paradas de su padre desde el otro bando, como periodista. Un periodista joven con la fuerza y el carácter que caracteriza a los Arconada Lamsfus, gente noble, gente de esa que escasea y que algunos privilegiados tenemos la fortuna de tener como amigos.
No piensen que por llamarse Arconada lo ha tenido fácil en esta jungla del periodismo. Todo lo contrario, su padre ha querido que se gane el puesto como si de un futbolista se tratara... partido a partido. Tras su paso por varios medios de comunicación: Cope, Radio Universidad de Navarra, Marca, uefa.com, Tele Donosti y Punto Radio, Luis Arconada Jr. regresó hace poco a Tele 5, donde ya estuvo hace unos años y en la que el pasado fin de semana dio un ejemplo de profesionalidad con el maestro Pedro Piqueras como 'padrino' para la ocasión, al entrar en directo desde Francia con una noticia nada fácil. Amigo Luis Jr. felicidades; me sentí muy orgulloso de ti.
El hijo del uno, es un tipo alegre, extrovertido, sencillo y humilde, muy humilde, tanto que no alcanza, pese a que todo el mundo se lo dice, a entender la dimensión de lo que ha sido, es y será su padre, el gran Luis Miguel Arconada Echarri.
Luis tu padre fue el primer ídolo que existió en el fútbol español; en un fútbol donde brillaban los sentimientos a unos colores, los de la Real, y no a otros como ocurre en el fútbol actual, los de los billetes.
El otro día me paré a pensar cuántas camisetas se habrían vendido con el nombre de Arconada y el 1 a la espalda si en el fútbol de los 70 y 80 hubiera primado el marketing tanto como en el fútbol de hoy en día. Su camiseta negra y celeste, o la negra y naranja causaron furor, fue el regalo más solicitado a los reyes magos por todos los que crecimos soñando ser Arconada.
Pero todo eso no fue casualidad amigo Luis. Esa devoción que a ti aún te cuesta entender, fue posible gracias a tu padre, gracias a Luis Arconada, al uno, al pulpo, al Tigre del Igueldo, ese monte inmenso al que se encarama ahora don Luis con su bicicleta como si del mismísimo Miguel Induraín se tratara.
Porque hablar de Luis Arconada es hacerlo de un futbolista serio, un profesional ejemplar, un hombre admirable, un amigo. Pero por si mis palabras no te ayudan a alcanzar la magnitud de lo que significa tu padre para mí y esos millones de niños que crecimos con una camiseta negra y celeste como talismán, te dejo una frase del ex técnico realista John Benjamin Toshack, tras una soberbia actuación de Arconada: "Estaba seguro de la victoria. ¿El motivo? Nosotros teníamos a Arconada".

EN LA FOTO DE IZQ. A DCHA: Luis Arconada hijo, el mítico guardamenta internacional Luis Arconada y el periodista de Marca José Miguel Muñoz, en la Gala organizada por el citado periódico en 1997. Tridente de campeones.

martes, 10 de julio de 2007

¿Politica? No cometamos los mismos errores


Cuando decidí crear este blog sobre el mejor portero de todos los tiempos, lo hice con la idea clara de homenajear de la mejor foma posible a alguien que como don Luis Miguel Arconada Echarri ha sido el referente, en lo personal y en lo deportivo, de infinidad de niños que, como yo, soñaron ser un día como él.
El objetivo de esta página no es otro que el de recordar y homenajear en vida (luego siempre es fácil) a mi amigo Luis, al mejor portero de todos los tiempos, a Dios vestido de guardameta con su inconfundible camiseta negra y celeste y esos guantes que la firma ulhsport le hacía especialmente para él.
Por ello no quiero que esta página se convierta en otra cosa, en mensajes políticos como el firmado por 'erreala fans' en el apartado de comentarios del artículo 'La leyenda de las medias blancas'. Ese no es el camino. La idea es hablar de lo que siempre habló el uno: de fútbol, de su Real del alma, de la selección... huyendo de esas guerras políticas que otros ya intentaron utilizar en su día para intentar acabar con un mito que no hizo más que agrandarse con sus vuelos, con sus paradas y esa profesionalidad de la que siempre hizo gala.
No cometamos los mismos errores de aquellos que quisieron culpar a Arconada de la eliminación de España en el Mundial 82, o de aquellos que intentaron empañar su brillante actuación durante la Eurocopa 84 de Francia por ese gol de Platini que han repetido hasta la saciedad las cadenas de televisión y los periódicos del país.
No caigamos en lo fácil, en lo que harían sus detractores, demostremos los que admiramos a Luis, que aprendimos de esa personalidad que demostraba Arconada en el terreno de juego.
No entremos en lo de siempre porque ya quedó claro que Arconada nunca se negó a llevar la bandera de España como algunos quisieron hacernos creer. De hecho la llevó en infinidad de partidos antes del Mundial. Arconada pidió permiso para jugar con medias blancas en el Mundial 82 disputado en nuestro país, y la Real Federación Española de Fútbol accedió sin problemas, porque no olvidemos que Arconada llevaba el brazalete de capitán con la bandera de España y que en las mangas de su jersey y en los laterales de su pantalón de portero lucía el rojo y amarillo de la bandera nacional.
Respetemos como siempre respetó Luis. Es lo mínimo que se merece alguien que pese a todos los injustos palos que le dieron siempre se mantuvo en silencio desmotrando como siempre decía Arconada que "no merece la pena entrar en esas cosas. Mi forma de rebelarme es en el terreno de juego".
Si Luis lo hizo así ¿porque vamos a cambiarlo todos los que tanto le admiramos? Sigamos su ejemplo

miércoles, 27 de junio de 2007

¡Felicidades Luis!


Hoy, como cada 26 de Junio, cumpleaños de mi amigo Luis Miguel Arconada he cumplido con ese ritual que me ha acompañado desde que el mejor de todos los tiempos decidiera poner punto y final a una exitosa trayectoria deportiva. He cogido ese dvd en el que tengo grabado el magnífico reportaje que le hiciera para TVE un grande del periodismo como Alfonso Azuara con motivo de los 50 partidos internacionales del Tigre del Igueldo.
He vuelto a ver esos vuelos increíbles, esas paradas imposibles, ese carácter, esas salidas valientes, ese genio que le hizo tan grande, su capacidad de mando, su potencia de piernas... y con ello, he vuelto a soñar que era Arconada, he vuelto a meterme en ese inmenso metro ochenta del mito de Donosti.
He vuelto a saltar al césped de Atocha como si fueras tú Luis. Y no sabes como me he emocionado. Cómo he disfrutado recordando a ese hombre, a ese portero que me enseñó cómo hay que luchar por ser siempre el mejor, el número 1.
Hoy he vuelto a saltar al terreno de juego, con tu camiseta negra y celeste, esa que compró toda España para ser como tú. He recordado aquella ocasión en la que me comentaste que había llegado el momento de decir adiós. Te pregunté: ¿Porqué Luis, porqué retirarte ahora en tu mejor momento?
Me respondiste: Porque es preferible irte en tu mejor momento cuando todo el mundo te pide que te quedes, que tenerte que marchar cuando las cosas van mal, cuando esos que hoy te piden que te quedes sean los mismos que mañana te pidan que te vayas; de esa forma todo el mundo se quedará siempre con tu mejor recuerdo.
En aquella ocasión no te comprendí. Ahora, cuando los años me han enseñado a ver las cosas desde varios puntos de vista, he aprendido la lección que me diste aque día. ¡Qué razón tenías Luis!
Te fuiste en tu mejor momento y ¿sabes una cosa? Desde tu marcha del fútbol en activo no ha habido nadie como tú. Nadie porque Arconada sólo hay uno. Feliz cumpleaños amigo.

PD: Ya te he felicitado hace un rato telefónicamente pero he querido hacerte este humilde regalo en nombre de todos los que como yo soñamos alguna vez ser Arconada.

miércoles, 13 de junio de 2007

Va por ti Alberto


La muerte y el paso del tiempo pueden prácticamente con todo. Bueno, con todo menos con el recuerdo, que al fin y al cabo es aquel que nos mantiene vivos incluso después de fallecer. Por eso, quiero aprovechar este rinconcito, con el permiso de mi querido y admirado Luis Arconada, para, ahora que la Real está en el alambre entre la gloria y el infierno, es decir, entre Primera o Segunda división, recordar a un histórico como Alberto Ormaechea, el técnico con el que la Real Sociedad vivió su época más dorada con aquellos inolvidables títulos de Liga de las temporadas 80-81 y 81-82.
Un momento que recordando al querido Alberto debe servir igualmente para que los máximos dirigentes del conjunto donostiarra de las últimas temporadas hagan una reflexión: dónde estábamos y... hacia dónde vamos. ¿Qué ha sido de aquel equipo marca de la casa que dirigido por Ormaechea y capitaneado por el 'pulpo' Arconada se ganó el cariño y respeto de todo el país?
De pelear entre los grandes, sin pasar apuros... a varias temporadas tuteando con el descenso por culpa de una pésima gestión deportiva y económica. ¿Dónde están aquellos que se lo llevaron 'calentito' ahora que la Real está en la UCI con una grave enfermedad llamada descenso?
Alberto Ormaechea falleció a finales de 2005. Se marchó con la misma humildad con la que ocupó el banquillo donostiarra: sin hacer ruido, sin levantar la voz, en silencio, para que nadie notara su marcha. Gran error el suyo, porque su recuerdo siempre estará vivo para todos los que le admiramos, para los que disfrutamos con aquella Real Sociedad con sello de identidad propio, con un mismo sentimiento y un mismo corazón.
Hoy, casi dos años después de su marcha, su Real del alma se nos va, agonizando por los errores de su pasado más reciente y con la alargada sombra de un Astiazarán cuya herencia pesa demasiado en el club txuri-urdiñ.
Por eso hoy, más que nunca, me acuerdo de ti Alberto, de tu sencillez, de ese abrazo que me diste (como si nos conocieramos de toda la vida) cuando gracias a mi amigo Luis Arconada Echarri reuní en Anoeta, para un reportaje para el diario Marca, a esos campeones que nos enseñaron a todos que se puede ser grande siendo humilde. Todos juntos por primera vez. En aquel momento no me dí cuenta de lo que había logrado: reunir a aquellos jugadores que tanto me hicieron disfrutar, a los que seguí por tantos y tantos campos de la geografía española. Hoy puedo contar un pequeño secreto, el uno, tu amigo Luis Arconada fue el gran artífice de que ese día pudieramos vernos y recordar aquella época gloriosa e irrepetible de nuestra querida Real Sociedad. Su humildad, la misma de la que tú siempre hiciste gala, hicieron que Luis me pidiera que fuera yo el que me llevara el protagonismo. Fue un orgullo aprender junto a ti.

martes, 12 de junio de 2007

Arconada, un ejemplo a seguir


Yo era uno de esos niños que soñaba ser Arconada. De esos que aprendieron que se puede ser grande si luchas por serlo. Jugaba de portero porque quería ser como Arconada y hoy, gracias a él, al ejemplo que siempre me dio, a su seriedad, a esa profesionalidad de la que siempre hacía gala, a su saber estar... he aprendido que se puede ser como Arconada (fuera de los terrenos de juego) aunque evidentemente esos vuelos imposibles sólo estén al alcance de un privilegiado como el donostiarra, el hombre de los guantes de oro.
Porque Luis Arconada es de ese tipo de personas que ya no quedan: íntegra, fiel, de esas con las que sabes que siempre están cuando las necesitas. Aprendió a vivir en un mundo hipócrita como es el del fútbol donde el mismo que una semana te da una palmadita en la espalda es aquel que clava su puñal para hundirte por un error del juego. Luis sigue con su misma filosofía de vida ahora que ha cambiado la portería por los despachos, ahora que sus partidos internacionales no son contra selecciones sino ante empresas. Es tan constante y discreto en todo lo que hace como lo era antes como futbolista en activo, porque sabe que el mismo daño te puede hacer un delantero rival que un empresario con ansias de crecer a cualquier precio.
Arconada creó escuela, fue un ejemplo para infinidad de niños que crecimos con su figura como ejemplo, para todos los que tuvimos su camiseta negra y celeste, esa que marcó época. Para los que vibramos con aquel final de Liga en El Molinón, con la segunda Liga de forma consecutiva, con la Supercopa, con goleada incluída, frente al Real Madrid, con aquella histórica final de Copa ante el Atlético de Madrid... Para los que no perdimos la confianza en su persona, en su profesionalidad, incluso cuando muchos quisieron tirar por tierra, con mentiras, tantos años de tabajo y sacrificio por el Mundial de España o por el gol de Platini. Curiosamente los mismos que poco después pedían su vuelta a la selección.
Arconada fue el primer ídolo, el primer jugador con tirón a nivel nacional, algo tan de moda en el fútbol actual. Y eso que jugando de portero no lo tuvo nada fácil y un ejemplo de ello son las palabras del ex internacional del Real Madrid José Miguel González del Campo 'Michel': "Ser el número uno no es fácil y menos jugando de portero y Arconada lo consiguió".
Luis Arconada, un ejemplo a seguir.