Mostrando entradas con la etiqueta Number 1 sport. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Number 1 sport. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de junio de 2015

Feliz Cumpleaños Luis

Pasan los años pero los recuerdos, esos que nos mantienen vivos, nos enseñan que nada más bello como la gratitud y mantener presente aquello que nos hizo ser mejores. Gracias Luis Arconada, amigo, ídolo, y ejemplo para los que tuvimos la suerte de verte jugar y… volar. San Sebastían, Donosti, la Belle Easo. 26 de Junio de 1954, Isabel Echarri da a luz al que años más tarde se iba a convertir en el primer gran ídolo del fútbol español. De nombre como su padre, Luis Arconada, nombre que luego ha perdurado en nuevas generaciones, con Luis Arconada Lamsfus y Luis Arconada Araujo. La saga Luis Arconada perdura afortunadamente. Los años fueron pasando y aquel chico que llegaba lleno de barro y de la arena de la Playa de la Concha, cuna de tantos y tatos porteros y futbolistas vascos, se iba haciendo con un nombre. Xavier Expósito se fijó en las cualidades de aquel felino guardameta puro nervio y así llegaba a la Real Sociedad, ese portero que tan buenas maneras apuntaba en la S.D. Lengokoak. Su sueño hecho realidad, jugar en el equipo de su tierra, en la Real Sociedad, esa Real que siempre acudió a ver en las gradas del vetusto Atocha acompañado por su padre, y donde sin darse apenas cuenta se convirtió en referente, líder y gran ídolo, no ya sólo del equipo donostiarra, sino de toda España. ¿Quién no tuvo en su infancia algunas de las famosas y solicitada camisetas de Arconada? Sí, porque dentro de las modas que se mueven actualmente en nuestro fútbol, Arconada fue el primero en vender camisetas como cosquillas, cuando no existían tiendas oficiales ni internet, cuando uno tenia que cruzar los dedos para ver si los Reyes Magos habían conseguido aquella zamarra que tanto le gustaba a uno de aquel portero con el que todos soñábamos ser, al que todos emulábamos, con aquellas características medias blancas, mandando en la portería como si fuéramos el mismísimo don Luis. Han pasado los años, sí, demasiados, o quizás no los suficientes, pero aquí sigo querido amigo Luis, aquí, fiel a mi cita; e igual que yo infinidad de aquellos fans, seguidores y demás para los que fuiste, eres y serás, nuestro referente, no ya sólo en la portería sino en el día a día. Porque con tu forma de ser nos transmitístes unos valores fundamentales en cualquier faceta de la vida: profesionalidad, seriedad, entrega, compañerismo, solidaridad, carácter, liderazgo… Valores que en el futbol actual se han perdido. Ahora no hay nada que valga más que el dinero, esos millones de euros con los que tanta facilidad se habla y millones que no habría ahora para ficharte. Como no los hubo en su momento cuando eras el icono, y el primer gran ídolo del fútbol español, testigo que tras tu retirada cediste a tu compañero y amigo Emilio Butragueño. Otro señor. Fuiste, eres y serás el más grande. Me dices siempre que exagero pero claro, tú eres Arconada, y no sabes lo que has significado para todos nosotros. Tu humildad, tu bondad y tu preferencia a estar en el segundo plano en lugar de como otros desean en primera línea de batalla te impiden ver la realidad de lo que has significado para los que tanto te hemos idolatrado. Otros se quedaron en aquella maldita final de Francia, pobre de ellos porque se perdieron lo más grande, aquello que desde aquel día de tu retirada, vestido de calle y dando la vuelta de honor en Atocha, no se ha vuelto a ver en ningún campo. Sí, vinieron grandes porteros: Oliver Kahn, Iker Casillas… pero ninguno como tú. En fin Luis, no te aburro más, esto no es más que un año más, mi humilde y sincero homenaje por tanto y tanto bueno. Por estar siempre al otro lado del teléfono, Por pasar de ídolo a amigo, vaya salto de calidad y que lujo. Eres de pocos amigos, y me siento orgulloso de en la media de lo posible formar parte de ese círculo de confianza. Gracias por todo lo que me has enseñado y gracias especialmente por estar en mis momentos más duros, que al fin y al cabo es donde más se agradece y cuando más se necesita. Gracias de corazón y lo más importante: Feliz cumpleaños Luis Arconada. Twitter: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11ara Foto: Album personal José Miguel Muñoz

jueves, 20 de marzo de 2014

Orgulloso de Luis Arconada

Hoy echo la vista atrás, repaso fotografías en casa de mis padres y vuelvo a trasladarme a mi niñez. Mis ojos se empañan al ver con emoción aquellas fotos de cuando siendo pequeño soñaba ser Arconada y emular esos vuelos imposibles al alcance tan sólo de un Súper Héroe. Esas paradas increíbles, esa potencia de piernas, esos reflejos, ese carácter... eso sí que te hacía diferente Luis, un auténtico líder, eso tan importante en todo grupo humano. Tú eras líder, capitán y un referente para todos. El primer gran ídolo del fútbol español, ese punto de referencia en el que mirararse y del que aprender. Me veo con esa camiseta negra y celeste característica tuya y que sólo tú pusiste de moda por todo el mundo. Recuerdo aquellos partidos imaginarios en el césped de Atocha cuando en verdad yo te emulaba en el verde del chalet de mis padres en Valdelagrana (El Puerto de Santa María) mientras que de fondo escuchaba el Carrusel Deportivo con el Maestro José María García atento al partido y a ese pitido que avisaba con un ¡¡¡Gooooool en Atocha!!! Y ahí estaba yo celebrándolo a lo grande como si fueras tú, con la pasión que pone un niño en todo lo que hace y sin despertar de ese bello sueño que vivía cada domingo creyendo ser Arconada: con mi mencionada camiseta negra y celeste, mi pantalón negro y mis medias blancas... Los años han pasado, pero yo sigo buscándote en cada portería, en cada partido, ya sea de Liga, Copa del Rey, Champions o Europa League. Te sigo buscando pero no estás, porque desde tu marcha no ha aparecido portero que pueda estar a tu altura desde aquella triste tarde que diste tu adiós definitivo. Siempre se ha dicho que el recuerdo es aquel que nos mantiene vivos incluso el día que nuestro corazón deje de latir, y en ese sentido puedes sentirte orgulloso como después de tantos y tantos años de tu retirada del fútbol en activo sigues presente en el corazón de todos aquellos que tuvimos la inmensa fortuna de verte jugar y aún más, de nuestros hijos, a los que le hablamos de un porterazo que respondía al nombre de Luis Arconada Echarri al que nadie pudo igualar. El mundo del fútbol no ha sido justo contigo, quizás por esa imagen seria e infranqueable que siempre tienes para todos aquellos que no han tenido la fortuna de conocer a Luis Arconada, pero no al portero, sino al amigo, al padre, al marido y en estos últimos años, al abuelo ejemplar en el que te has convertido con los hijos de mis queridos Luis y Nerea, la niña de tus ojos. Lo sabes de sobra y te lo he demostrado por activa y por pasiva, pero como dicen que las palabras se las lleva el viento, lo dejaré también aquí, por escrito para que quede constancia de mi admiración a ti, como portero y como amigo, como parte de mi familia y por hacerme partícipe de la tuya. Gracias Luis, no me debes nada, al contrario yo siempre estaré en deuda contigo, pero hay algo que aún tenemos pendiente tú y yo. Tu biografía, que no será más que el merecido homenaje que el fútbol español te debe; la historia de un hombre, un portero que demostró que se puede ser grande sin necesidad de medir un metro noventa. Un hombre llamado Luis Arconada Echarri. Tu amigo José Miguel Muñoz